domingo, 18 de diciembre de 2011
Un día como hoy y todos los demás que vienen.
Para hoy y que a lo largo de más de 365 días hemos vivido, creo con seguridad decirte que hay mucho en mí que no solo celebra el hecho de que estés a mi lado y hayas tenido el coraje de querer aventurarte a vivirme, sino que también agradece lo que has hecho en mí para ti y los demás, lo que has soportado, lo que has esperado y hasta ansiado, sin que aveces pueda cumplírtelo, dedicártelo o simplemente acercarlo a ti. Porque a lo largo de todo este tiempo, nos hemos amado, alejado, recuperado, intentado huir y hasta conocido, como jamás pensamos que lo haríamos, siendo para mi con toda sinceridad amada mía, un placer, un honor y una dicha que hayas despertado en mí cada momento bueno, lindo, tierno, esperanzador, desencajante, inesperado, desesperante, motivador, educativo y constructivo, cuando siempre creí que estaba apto y preparado para cualquier persona que llegará a amarme nuevamente, contigo eso cambió, contigo me hice mejor, reconocí el error y ahora solo busco ser de lo mejor que jamás te vivió, quiso y adoro.
Tu preciosa mía, no necesitas generar mucho cuando estas cerca mío, mis ganas por que estés siempre a mi lado no han cambiado desde que te ví abrazarme después de muchos años e invitarme a conocerte en casa de los buenos amigos. Mis ganas por que te vuelvas algo más en mi vida están ansiosas en mi mente y en todo yo.
Tu Tabatha Natal Orbegoso haz hecho que este tonto desee que no haya nadie más a mi lado cuando ya no quede nada más que hacer y por hacer, que peleándonos y haciéndonos mil y una lío por cada cosa que no nos guste de los dos, terminemos detestándonos una hora, dos horas, 3 horas, un día, pero luego correr a tus brazos, hacerte descansar, sacarte los zapatos, taparte antes de dormir, llevarte agua para que tomes tanta pastilla que debas tomar, besarte en la frente, no babearte en la boca y hecharme a tu ladito esperando que nuestra bebe se digne llamarnos por teléfono, porque su familia la tiene hecha un caos. Verme tan joven y viejo a la vez a tu lado, tan cansado y adolorido como tu pero en la misma cama, para que antes de dormir, me abraces un poco, te des la vuelta y esperar a que amanezca para decirte "Buen día mamita desayunamos?"....
Feliz aniversario Señora mía, enamorada mía, amante mía, novia mía, mejor amiga mía!.. TG, Te amo.
Tu tonto.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Antes y después.
lunes, 17 de octubre de 2011
10 veces tu
domingo, 11 de septiembre de 2011
Hace un año ya
jueves, 28 de julio de 2011
Como cada 28
viernes, 17 de junio de 2011
6 TG
miércoles, 15 de junio de 2011
Me gusta
Si digo que me gusta todo de ti, será coronarte como reina y señora de mi vida, cuando ya lo eres.
Si digo que me gusta que no tengas mejor manera de amarme que no teniendo las más lindas palabras por mí, sería coronarte como la mujer que llena mis oídos de paz, cuando no necesitas decirme nada para hacérmelo sentir.
Si digo que me gustan tus manos en mi rostro por hacerme sentir él más querido en tu vida, sería decir que fuiste la mujer más importante en mi vida, cuando a tan poco tiempo lo estás llegando a ser.
Si digo que es cierto lo que acabo de decir, me dirás que es mentira, cuando sabes bien que no tengo necesidad de mentirte, porque todo lo sabes de mí y si no verás la forma de saberlo.
Si digo que me gusta que me digas todo sin anestesia, sería hacerte mi enfermera particular para siempre, cuando así como pinchas mi alma también la sanas con un beso reparador.
Si digo que me gusta que me mires enamorada, sería hacerte mi compañera de cuarto a cada día, cuando sabes que no hay otra cosa que me dé ganas de vivir que amanecer mirando tu espalda o tu cuello por besar.
Si digo que me gusta que tengamos días como hoy, en donde no estamos de lo mejor, sería haber conseguido ser la única mejor pareja del mundo, cuando sabes que si algo nos caracteriza y nos hace únicos, es el vivir el día a día con ganas de que sean semanas tras semanas.
Si digo que me gusta que pienses en mí, sería necesario llevarte al médico, porque piensas tanto y en tantas cosas, que mi amor a aprendido a saber endulzarse los momentos en que de lejos puedo sentir que estoy en tu mente. ¿Cómo? No me preguntes este texto es solo de gustos no de cuestionamientos.
Si digo que me gusta que no sea como imagen lo que ante tus ojos quiso o hubiera querido, sería decirte por último que estoy orgulloso de no serlo, porque ni el mejor psicólogo me hizo ver que en lo que tanta falta me hace o escaso llegó a ser, puedo despertar en alguien como tu un profundo amor que se refleja en tu risa y tú no querer dejarme ahora.
Si digo que agradezco que no seas tal cual me gusta todo, sería mentirte por primera vez, porque contigo deje de pensar en que tanto me gusta por pensar en que tanto necesito, y lo que más necesito eres tú y lo nacido de ti. Y eso me gusta.
viernes, 3 de junio de 2011
La pequeña Princesa Oropel
martes, 10 de mayo de 2011
Aviso para solo tu servicio
domingo, 8 de mayo de 2011
Mama!
jueves, 14 de abril de 2011
Carta 14
martes, 29 de marzo de 2011
Lo que deja una idea a flote
Recuerdo que había épocas en que todo era difícil, y recuerdo también que salí de ellas, herido, con la bala sin poder ser retirada y con las uñas enterradas en la división de los dedos.
Eran épocas en las que no valía la pena esperar a que mañana las cosas cambiaran porque no había hecho lo debido para poder solucionarlas. Por ende atiborrarme de penas, melancolías, llamadas desesperadas y continuos golpes contra la pared eran la más confusa e impredecible forma de evitar que el dolor del alma, fuera menos intenso que las del cuerpo.
Pero como todo en la vida hubo un día en que al levantarme y sin ganas de hablar porque no había nada responsable que decir, la caída del agua sobre mi nuca se volvió no solo refrescante sino decisivo, interpreté entre mi lamento una solución lejana y hasta nebulosa de lo que podía solucionar mis tanto y miles líos por resolver. Tome la toalla, y sin darme cuenta ya estaba a 4 cuadras de mi departamento caminando apresuradamente hacia donde mi pena podía acabar.
Hable con mil personas en tan solo 4 horas, escuche más de lo que pude hablar y comí menos de lo que ya había comido en los anteriores días, pero sabía o algo así me lo decía, que hoy mi pena iba a ser desterrada de mi alma, y sentirme ligero, sano, con las cejas al sol y los ojos sin humedad alguna.
Camine y me senté 4 más, ya van 2000 mil y entre ellos alguna que otra relación funesta de aquellas que sirven solo para recordarlas cuando te dicen ¿qué es de aquello que te arrepientes?. Y no, aún no había vuelo para mi alma ni espacio para un respiro.
Predije que en 2 más mi solución estaba a la mano, de aquellas veces en que ni con chamanes, brujos, orishas y demás predecesores de los tiempos, podían servir a la seguridad total de que podía lograrlo para dormir pegada a la misma almohada que me destruía la nuca por tanto tiempo. Pero no, como juego seguro de modulo amarillo a la salida de un centro comercial, mi suerte estaba más que echada y más insegura que nunca.
Por ende decidí creer que mejor era no buscar más en donde no había el más mínimo rastro de sangre compatible y rostro similar que entendiera. Así que con más de lo mismo volví al origen y decidí gritar lo que tanto me aquejaba aunque doliera más de lo que duele ver un rostro cambiante de amor por otro de incomprensión y pena.
Fui por cada uno de ellos y no esperé sus rostros, ni les permití mirarme mucho, solo lo dije, solo lo llené de incomprensión como quería, solo encontré palabras con punta de cicuta y con puntas agujereadas. La reacción era lógica, una vez más mi infortunio, mi histeria, mi calamidad, mi forma de sentirme celebre y noble, me dio la libertad de permitirme destruir un alma, dos corazones, cuatro bocas, tres manos y una nariz, por creer sea la solución a mi complicada e inentendible sensación de calma, por ser lo que no debía ni deseaba ser. Noble.
Corrí luego de ello, estaba lejos de donde venía, y era insosteniblemente fastidioso esperar tantas horas para creerme refugiado bajo lo mío, bajo lo que era mío, lo que desié sea mío, por ende solo olvidé lo que había hecho y decidí mecánicamente dejar que la vida me pase y esperar a que sea mañana, pasado mañana, un mes, dos, un año y dos más.
Recuerdo que cuando me decía que era lo más poco serio que había conocido y que era la última vez que me quería ver bajo su puerta, llevaba puesta otra ropa, no fumaba los mismos cigarros de antes y extrañamente mis cabellos no tapaban mis oídos. Mis brazos se movían independientemente de mis palabras y hasta no recuerdo aún el nombre completo de quien me contradecía todo lo que yo creía era correcto, ¿quién eres que te puedes acercar tanto?, fue ahí que me di cuenta que no estaba en el mismo lugar ni era la persona que en algún momento antes, según creía yo, había besado mi frente para irse luego a trabajar y dejarme dormido. No estaba en donde quería y había despertado de un extraño sueño o limbo en donde no había solucionado nada, querido algo y amado alguien.
Volví a salir como aquella vez que si recordaba salir, disparado buscando motivos, volví a esa 10 horas una a una y solo supe decir “Discúlpame”, encontré corazones pegados con cinta, manos entablilladas, narices reparadas y almas corregidas y solo súper decir “Perdónenme”.
Pero aún faltaba una risa que me contagiaba la risa, y una mano exacta para la mía, una vida que llenaba la mía y minutos antes, según creía yo, me había besado en la frente para irse a trabajar. Por lo que decidí volver a la cama, tome la almohada que destruye nucas, respire profundo y espere un beso de buenos días.
Dejé claramente ese lugar, no dormí más en esa cama, no volví a pisar las puertas de casas de 8 horas, y mucho menos a confiarlo todo en quienes herí, pero ha pasado muchos años, y ha pasado tanto en mí que no esperaba que acurrucado y dormido en un sofá intentando descansar, un beso pequeño y una mano larga me dijeran, vamos a descansar…otra vez.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Qué!
CTRL+ALT +DELETE
domingo, 13 de febrero de 2011
A mi pequeña ternura.
Cuando callo y te amo.
martes, 25 de enero de 2011
De nosotros, de música y de nadie más.
martes, 18 de enero de 2011
De nuestros tiempos, mis Dramas y nuestro romance
“Pregúntame lo que me preguntaste hace un tiempo atrás”. Resulta que para cuando no esperaba nada de ti, tus ojos se llenaron de miedo y ternura, indefensa y casi segura de lo que hacías, respondiste “Sí”, y yo con la emoción de haber podido lograr lo que no me esperaba, razoné y fui feliz pero con las ganas de ver a cada paso que significa ese sí tuyo y esa propuesta mía.
A cada día de todo este pequeño espacio de tiempo y vida, he sabido entender que soy insoportablemente y dramáticamente tuyo, como tú eres exageradamente mía y aún con toda y tanta categoría, te quiero como no esperaba quererte, como realmente deseo querer.
Porque no es solo que no haya tarde que ambos nos digamos la vela verde, es que simplemente un buen día cansados de no entender ya porque decimos tantas cosas, solo esperaremos a que llegue la noche y descansen tus piernas sobre las mías en el sofá y nos quedemos profundamente dormidos pensando en qué demonios le digo mañana, pero por hoy, te quiero aunque seamos insoportables.
Si bien quise y amé, no me arrepiento de lo acabado, sino más bien me alegro de lo encontrado en otras personas, que han precedido la idea de lo que realmente puedo entender de ti y de mí, lo que me lleva a entenderme y entenderte aunque no sea fácil, y el que me soportes aunque exagere todo, e incluso el que sea adorablemente más querible por ti, cuando hablo menos. Aprendí que callado me veo mejor.
Sabes bien que lo que ahora te has vuelto en mi vida es algo que se nos escapó de las manos, y sabes bien que ahora más que nada en el mundo no desearía que se escape de la de los dos, sino más bien tengas las ganas de andar conmigo de la mano, como orgullosamente camino hace ya un mes y días, al lado de una mujer que me hace mejor hombre.
Tu sabes que deseamos de estos tiempos muchos, y que queremos de cada día lindo muchos más, pero no te puedo prometer que solo habrán grandes días, sino muchos malos también en donde quizá no haya ganas de solucionar nada, pero apelo desde este inicio de todo, que cuando a ambos la insensatez nos devuelva la razón, vengas mientras estoy llegando a ti, para repetirte una y mil veces lo que te digo siempre, te quiero y yo más…y mucho más.
Me quedo como me quede siempre, para vivir estos tiempos en que tu y mi otra razón de querer, sean parte de mi para siempre. Dios mediante e histerias que nos aguanten para siempre, como casi siempre o hasta que sea como se deba ser, con mis dos razones de sentir y engreir.
Te quiero, te adoro, te glup!....