Hay de esas calles y aceras en las que el mas mínimo comentario produce cierto interés, hay de aquellos comentarios en los que por solo darle un segundo más de interés termina volviéndose un tema de conversación en casa, pero hay aquellas en las que uno no solo le toma interés y apura el paso para comenzar el comentario, sino que deja el corazón boquiabierto.
Digamos que eran Miguel, Lisa y Daniel, y lo único que debían hacer en el mudo en esa noche de parque era tirarse al suelo, coger pasto con la mano, frotarse la nariz, poner en triangulo recto las rodillas y chocarlas al ritmo de su corazón.
El ambiente era extrañamente cargado, a los lados del parque para las 7 de la noche, los vecinos chismeaban lo acontecido el domingo tras la borrachera interminable de cada casa que circundaba el parque. Que si fulano partió de un botellazo la cabeza de su hermano o amigo, que si la mujer de Paco llegó enfurecida a pedirle dinero para el mes y OJALA LE DÉ porque tiene 3 hijos ya..imagíiiiinate.
!!Cuanta agua gasta la gente en carnavales y los del cerro no tienen ni para un cafecito..que horror!!.
Al final es cuestión de unas horas para que no haya mas que hablar y entre mirándose el rostro sin palabras que continuar, decide ingresar la dueña a su casa y los demás a caminar
Pero en el medio del parque Lisa llena de pasto en la pancita, Miguel con las rodillas adoloridas y Daniel con hambre, no escuchaban a nadie pedirles que volvieran INMEDIATAMENTE a casa, por lo que el parque era casa y morada hasta ese momento. De cama un semi verde jardín, luz sin tener que pagar, agua para refrescarse cuando quieran, un techo oscuro con mil colores azules, plomos y negros que recrear, y un candelabro menguado recubierto de nubes. Que mas podemos pedir dice Miguel...Lisa lo mira de lado y le dice: Mi mamá. Es cierto tu mamá, dice Miguel y de repente el estomago de Daniel dice, SALCHIPAPA. Los tres vistos desde una toma cenital, alzaron las cejas y dijeron SI PES!!...
Ya incorporándose los 3 llenos de parque en todo el cuerpo, Lisa ve a su candelabro menguado y hace una exclamación mientras que los otros dos ya se iban alejando de ella..: ¿Qué pasa si la luna se cae?. Los dos que iban pensando en papas friéndose en la sartén de casa y huevos batidos por cada una de sus madres, a punto de añadir la salchicha...escucharon el sonido del freno de un auto en su mente, voltearon la cabeza y dijeron QUE COSAAA!!!.
Lisa aun mirando dice: Si pe que pasa si se cae la luna?, porque si se cae onde cae, puede ser en tu casa o la mía o la de Daniel o la de pichicho, o hasta de mi tía, porque siempre la veo sobre nosotros. Los niños volviendo al suelo y tomándose la barbilla como vio alguna vez hacerlo Miguel a Daniel por costumbre del padre, pensaron lenta y sigilosamente su respuesta, hasta que hubo que responder a Lisa, quien ya para el momento creía que
Daniel dijo tomándose aun de la barbilla: Yo creo que es según, si cae gordita ósea llena, ta que ni me caiga porque es un rocón, y si cae en forma de arete, ta que caiga con las puntas al suelo...IMAGINAS ESE ARCO MIGUEL....paaaasuuuumareeeee!!.
Miguel solo dijo: ta que Daniel.....ta que eres lo máximo.
Lisa aun con los ojos en la luna y sin escuchar o mirar alguno de lo absurdos de sus amigos, se levantó y dijo: AH ya sé!
Al darse cuenta los dos que se iba sin decir nada más le gritaron: Oe Lisa responde pe!..
Ella volteó tomo a ambos de los hombros y les dijo: Si se cae la luna, el sol la espera caer, la toma en sus brazos, le da un beso y sale a trabajar.
Los dos boqui abiertas dijeron: Ta que Lisa como sabes tantas huadas!!!...
Miraron los
El parque para las 12 en que salgo a fumarme un cigarro, no tiene niños que inventen nuevas formas de entretenerse, solo algunos vecinos en sus ventanas esperando a sus hijos llegar, a los esposos volver de los taxis, al sereno pitar largamente, al recolector de botellas desarmar nuestras bolsas de basura y a la infinidad de grillos adormilarnos. Para esa hora, el parque se ilumina de recuerdos, de insultos en pleno partidito de fulbito, de chismes, de besos y arrimacos, de alcohol en el aire y marihuana pateada, a esa hora a esa exacta hora Daniel gritó:
Y si se cae el sol quien miércoles lo agarra, es mas grande pe!!
"Cuando volvimos a casa, muy peinados y rozagantes, mi madre me preguntaba: "No habrás corrido, ¿verdad?". Para corroborar mi respuesta negativa, alguno de mis primos ratificaba: "No tia, mientras nosotros jugábamos. Claudio estuvo sentado en un banco, tomando el solcito".
Mario Benedetti - "La Borra del café" - Un parque para nosotros.