Hay veces que en mi inclemente paseo por mi memoria, apareces y no dejas de deslumbrar, de brillar, de encender mi pasión y de recurrir a todos los deseos para que me cumplan el sueño de tenerte cerca aunque sea unos minutos.
Sé que pronto estaré en tus brazos, se que pronto.
Hay momentos en los cuales también recurren a mil as incertidumbres frases de nuestros malos momentos y de nuestros aciagos restos de cólera y frustración, pero son justamente cuando aparecen, que tomo las cosas dispersas por el suelo, las llevo a la mochila y me voy una y otra vez con dirección a tu alma para rogarle de las mil y una manera que desee, que encarecidamente te traiga a mí de la forma que sea.
Es rico extrañarte, no solo es bueno y necesario, es rico porque me enriquezco de los detalles y momentos impresionantes que puedes darme sin necesidad d hacer mucho, que acaso no sabes que solo me basta que te acurruques en mis brazos o que agaches tu cabeza pasándola en mi pecho y llevando tus manos sobre mi cuerpo me sienta el hombre mas agradecido del mundo, porque poseo a la mujer que no presentí ni creí fuera parte de mi vida, y que por lo mismo halagado por tu amor me vuelvo realidad entre tanto mal sueño y malos tiempos.
Que acaso no te das cuenta que rió distinto o mis palabras se vuelven pastel cuando engreída mirándome solo deseo hacerte pequeña llevarte a mis brazos y hacerte dormir?, o acaso no me has visto enrojecer levemente los ojos cuando veo como amas a esa pequeña y linda personifica que aprendí a amar, regalo de tus manos y de tu confianza?.
Puedo llevarme horas diciéndote lo que aveces no llego a decir por no llenarte de mi cursilería o de tu aburrimiento, pero en algún momento debo decirlo porque si no para que las pensé, porque las siento y a quien mas que a ti debo decírselas?.
Yo estoy lejos por momentos y no me hace mal sentirte igual, porque llenas tu vida de tu vida y yo la lleno de la mía, para luego ir corriendo hasta ti y decirte bienvenida y sentir lo mismo de ti en un beso, pero también es cierto que cuando estoy lejos y sin tu cariño, apocado en silencio y desazón, no suelo ser como otros que me deje de importar, sino al contrario suelo intentar una o dos veces más que no quiero ni necesito sabiéndote lejos alejarme mas de tu alma.
Y es que aprendí a amarte así, y aprendí a reconocerte así, y aprendí a desearte y a dejarte y a ignorarte y hasta a dejar de escucharte, para poder amarte más, y esto es cada día a tu lado, cada instante o cada momento que me permites la chance de ser parte de tu vida. Es cierto que tengo una vida y es mi vida y aveces no importa, pero es verdad también que no quiero más que a nada en el mundo que un día formen parte de ella, no solo a diario sino eternamente, porque no me enrede entus piernas y no me enrede entres tus ojos para esperar a que me quieras un buen día, sino a que me quieras cada día un poquito más. Yo siempre espero y seguiré esperando, porque como siempre he sentido y hoy recordaba entre mis idas y vueltas a cualquier lado, no hay nada en el mundo que haya podido querer o amar, que valga tanto la pena como tu y mi pequeña tu, por eso desde aquí lejos y haciéndome el melancólico y patético personaje de cuento, te digo que las extraño, que te extraño a ti hoy más porque no te he dicho que te amo hoy y no te lo diré, y es que aveces hasta un te amo debe esperar para sentirse más lindo, como espero tus brazos otra vez sobre mis hombros a la espera de tus besos. Hoy no estoy solo, hoy desempaco las cosas vivo mi vida y me voy con la foto de las dos a donde me lleve el día para saber decir que amo y eso me hace bien, como tu me haces bien, señora mía.
Buenas noches mis amores.