“Pregúntame lo que me preguntaste hace un tiempo atrás”. Resulta que para cuando no esperaba nada de ti, tus ojos se llenaron de miedo y ternura, indefensa y casi segura de lo que hacías, respondiste “Sí”, y yo con la emoción de haber podido lograr lo que no me esperaba, razoné y fui feliz pero con las ganas de ver a cada paso que significa ese sí tuyo y esa propuesta mía.
A cada día de todo este pequeño espacio de tiempo y vida, he sabido entender que soy insoportablemente y dramáticamente tuyo, como tú eres exageradamente mía y aún con toda y tanta categoría, te quiero como no esperaba quererte, como realmente deseo querer.
Porque no es solo que no haya tarde que ambos nos digamos la vela verde, es que simplemente un buen día cansados de no entender ya porque decimos tantas cosas, solo esperaremos a que llegue la noche y descansen tus piernas sobre las mías en el sofá y nos quedemos profundamente dormidos pensando en qué demonios le digo mañana, pero por hoy, te quiero aunque seamos insoportables.
Si bien quise y amé, no me arrepiento de lo acabado, sino más bien me alegro de lo encontrado en otras personas, que han precedido la idea de lo que realmente puedo entender de ti y de mí, lo que me lleva a entenderme y entenderte aunque no sea fácil, y el que me soportes aunque exagere todo, e incluso el que sea adorablemente más querible por ti, cuando hablo menos. Aprendí que callado me veo mejor.
Sabes bien que lo que ahora te has vuelto en mi vida es algo que se nos escapó de las manos, y sabes bien que ahora más que nada en el mundo no desearía que se escape de la de los dos, sino más bien tengas las ganas de andar conmigo de la mano, como orgullosamente camino hace ya un mes y días, al lado de una mujer que me hace mejor hombre.
Tu sabes que deseamos de estos tiempos muchos, y que queremos de cada día lindo muchos más, pero no te puedo prometer que solo habrán grandes días, sino muchos malos también en donde quizá no haya ganas de solucionar nada, pero apelo desde este inicio de todo, que cuando a ambos la insensatez nos devuelva la razón, vengas mientras estoy llegando a ti, para repetirte una y mil veces lo que te digo siempre, te quiero y yo más…y mucho más.
Me quedo como me quede siempre, para vivir estos tiempos en que tu y mi otra razón de querer, sean parte de mi para siempre. Dios mediante e histerias que nos aguanten para siempre, como casi siempre o hasta que sea como se deba ser, con mis dos razones de sentir y engreir.
Te quiero, te adoro, te glup!....
No hay comentarios:
Publicar un comentario