Ayer tomé las maletas, metí un par de libros con olor a café y ventisca, Las ropa que nunca uso y siempre hace bulto más que espacio, una foto de ellos que tanto amo, la música debida y un par de cajetilas de cigarros que me hagan tener el recuerdo de mis ropas, de mis manos y de mis amigos. Miré a los lados, me persiné, alzé la maleta hasta mi pecho y me puse a pensar que quizá no estaría por irme si hubiera hecho las cosas bien, si hubiera sabido como remediarlo todo en su debido momento, si hubiera sido más inteligente antes que coherente, ahora solo camino hacia la puerta y me voy.
Ya con la pena de dejarlo todo, extraño a quien debo extrañar, coloco las llaves en el cerrojo, doy las dos vueltas y media, quito la llave y la pongo sobre el muro.
LLegó sin siquiera pestañear hasta la estación, se que me voy y no se a donde, se que me alejo y no se porque, se que debo irme pero no se por donde, se que ya estoy yendome y aún no decidí donde bajar. Pero un buen día me fuí y me fuí lejos, pero retorné para contarte que volví, que suelo volver y que solo espero de tu boca decir "bienvenido pasa te extrañé mucho y ¡deja ahi! que yo abro la botella de vino mientras tu te preparas para besarme, porque hoy me besarás como debe ser. Asentirá la cabeza porque sabe que le debo una y que yo deseo varias con ella.
(Buen viaje...)
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